Quiero expresar mi agradecimiento por haber decidido leer mis escritos. La escritura es una tarea que requiere años de dedicación, paciencia, pasión y amor, y el mayor premio es que alguien se tome el tiempo de leer lo que has creado. Este es mi legado, mi forma de compartir con mis hijos, las generaciones futuras y mis amigos, lo que he aprendido y lo que he experimentado a lo largo de mi vida. Gracias por formar parte de este viaje conmigo.
Datos personales
- Carlos Moncada Teatrocucuta
- cucuta, Norte de Santander, Colombia
- ¡Hola a todos! Soy una persona que siempre ha estado relacionada con el mundo del arte, específicamente en el área escénica, la coreografía y las aulas de clases; Sin embargo, debido a razones personales y económicas, me alejé de las artes y me adentré en actividades comerciales, creando proyectos, empresas y aprendiendo de mis experiencias. Hoy en día, he redescubierto mi pasión por el arte y comprendo que aún tengo mucho por aprender y crecer en este ámbito. Este espacio es una oportunidad para compartir mi experiencia y motivar a otros a seguir persiguiendo sus sueños. ¡Los invito a ser parte de mi blog!
sábado, 30 de marzo de 2019
El Tanque, cápitulo 4
Continuamos nuestro camino e hicimos una breve parada en el parque del agua, aunque cuando yo era niño le llamábamos el parque San Rafael, el parque del agua le llamaron hace poco,cuando con el solo cambio de nombre se justificó una millonaria tajada…
Con recordarlo, se aviva mi alegría de escuela y reproduce en 3D aquellos momentos de las excursiones con los catequistas de mi parroquia – Darío, deje los gansos tranquilos, ¡No se haga tan cerca la orilla caramba, que se puede caer en ese lago!... ¡Ustedes ya se subieron a la rueda!...Ahora iremos todos al teatro. ¡No Alba, ya no más paseos en caballo!... ¿Quién quiere helado?- Eran las mismas celebres frases usadas por todos. quienes asumían el reto de ser responsables de nuestra integridad.
Mientras nosotros decidíamos jugar, correr y hacer de las nuestras, la preocupación estresaba a los maestros temerosos no de los riesgos o accidentes que pudiéramos sufrir, no, ellos no temían a eso... se preocupaban realmente por ellos; si en caso extremo nos llegase a ocurrir algo. ¿Con qué cara se enfrentaban a nuestras madres?.
Mire CONDOR, en el lugar después de la piscina, solía haber un quiosco con carros chocones y más a la izquierda unos pocillos que giraban hasta hacernos recordar la última comida-
Al cabo de unos cuantos minutos, bajamos corriendo hasta el zoológico y nos tendimos de bruces en el suelo y contemplamos el cielo rojizo...reímos, reímos hasta el cansancio.
Los guacamayos se despertaron y en el sonido de su ausencia, acompañado del trinar de los pájaros mágicos. En nuestra creativa imaginación, se encontraba oculto con un vivo anhelo por abrazarnos; La pacha toche esperaba a su hijo. ¡Estamos en Cúcuta, CONDOR! -Y como siempre dijo nada. Tan solo sonrío.
Entramos a Cúcuta por un camino diferente a la carretera, entre las piedras dejadas por lo que alguna vez fue el paso del navegable río Pamplonita, no por los puentes, No... ni por el putas. precisamente para evitarnos contratiempos con el ejército o el grupo que dominara en la zona.
Descendimos sobre las piedras siguiendo el hilo de un negro caño mal y oliente, hasta llegar a las cascadas del malecón; allí cerca, entre las secas rocas, se hallaba un hombre tirado quien se había caído al intentar bajar al lugar para lavar su ropa. Infortunadamente resbaló y se quebró la pierna derecha. Esta zona es intransitable sólo se ve pasar una que otra persona cada tres o cuatro días.
Le asechamos con cautela, mientras este se quejaba y lloraba -¿le puedo ayudar en algo? –Pregunté y al mismo tiempo aseguraba el perímetro con mi retina- ¡Gracias!- Insistente – ¡Gracias llave!-
Me acerqué con desconfianza, pero ansioso en socorrerlo presto que realmente podía casi hasta sentir su dolor...Se presentó como el Escorpión. le miré la herida, lo abrace colocando su brazo derecho sobre mi cuello y le ayudé a salir de esos matorrales
El hombre con un trapo húmedo limpió su cara, secó sus lágrimas y; nos invitó a su casa, en San Luís, “uno de los más populares y antiguos barrios al Este de la ciudad, reconocido en los albores de mi memoria por su inconfundible ambiente festivo”. Alguna vez leí que allí se asentaron los primeros Bari, desterrados de la casa del duende cuando se inició oficialmente la colonización de este valle, por cédula real.
La invitación me pareció oportuna para volver a ver la majestuosa iglesia, la cual había sido muy frecuentada en mi infancia, en especial, los viernes santos...Y ni para que detenerme a hablar de las maravillosas celebraciones en el parque justo al frente de la misma.
Desde el barrio de mi infancia “el barrio Sevilla", situado situado al Noroeste, al otro extremo de la ciudad. Se apreciaba la iglesia levantada con señorío y su campanario siempre iluminado, su punta en forma de aguja nos recuerda el lugar al que pertenecemos, siempre señalando al cielo. “Dueña de la tierra de aquella madre católica", la iglesia de san Luis Gonzaga cuya arquitectura gótica conserva una valiosa obra... ¿sabes mi chino? le dije al cóndor - la iglesia fue destruida por completo en el terremoto de 1875 y lo único que se conservó fué Una pintura de nuestra señora de chiquinquirá,. imaginate - la pinto en tunja , el artista Alonso de Narváez hace casi 500 años y la trajo a Cúcuta en 1587 como obsequio para los indios dueños de esta tierra – Condor me miró como mandandome a callar y me acerqué muy quedo al oído - ¿No hay afán Cóndor? ¡Susurré!- ¿Qué? ¿Quién?- preguntó en acto el Escorpión - Nada- repliqué -. no es con usted, es con mi amigo, pero no se preocupe, porque ya estamos acostumbrados.
-Colabórame parce, ayúdeme a llegar a la casa antes de las seis - Volvió a suplicarme el hombre - Vea que estoy muy mal llave y, no puedo caminar -
¿Cómo negarme? Si Darío fuera yo, el Escorpión no le habría hecho la invitación, ni ofrecido nada, por que él; “mi hermano” con tan sólo verlo, se lo hubiese cargado a su espalda y sin preguntarle le habría llevado. Bien, exactamente eso mismo hice y lo cargué a tuche “a caballito” y así lo lleve hasta su humilde morada.
Por el camino, el oloroso y pesado flaco me adelantó detalles sobre las novedades después de la tragedia en la ciudad; además de advertirme los horarios de tránsito y los sitios a los cuales no debía ni por el Putas acercar la nariz.
Una vez llegamos a su casa, una mujer saltó bañada en llanto… lo abrazaba… lo besaba… lo mordía… lo olía… Ni siquiera se percató de su pierna rota; Tan sólo daba gracias a Dios, y lloraba pero a grito entero: - ¡Ay mi negro! ¡Mi niño!¡Mi amor! ¿Qué pasó? ¿Dios mío, qué pasó? No me vuelva hacer eso por favor.
Entre el furor del recibimiento analicé el entorno, y concluí que ella no tendría más de dieciséis años; aunque su cuerpo asegurara lo contrario. Estaba embarazada “por tercera vez”… Y, su marido, el Escorpión, el hombre cuya barba y contextura delgada, envejecida, engañó mi apreciación, tan solo gozaba de apenas los diecinueve.
Fuimos invitados a entrar la vieja casa en ruinas, adentro estaba oscuro. El escorpión, contaba los detalles de su accidente. Del cómo al bajar resbaló y cayó rompiéndose la pierna; su esposa había transfigurado su cara, estaba feliz y replicaba: - yo pensé que lo habían matado mijo. Pero usted no hace caso. Es que, me da rabia con usted, cuantas veces le dije que no se fuera por allá. Usted sabe lo peligroso…
Bebimos una changua, con agua pocha saborizada a café, y hablamos toda la noche. El maltratado hombre me contó de la frontera, su destino y de todas sus novedades; lo cual consideré una bendición para poder cumplir mi misión. – Darío, algún día se dará cuenta sea donde se encuentre, que su esfuerzo no fue en vano…
¿Tienes cigarrillos? Pregunté a Elvira; ella sonrió y dijo: tengo algo mejor, para que descansen y tomen fuerzas.
Pensaba en Darío y miraba al Cóndor. ¡Yo cumplo porque cumplo!- les hablaba a en voz alta y también reía. Bueno, era el efecto producido por al excederme en besar el legado de mis antepasados indígenas.
Quétzacoal descendió en silencio y se postró en un rincón aleteando sus coloridas plumas para motivarme. El gran cacique Zulia inclinó su cabeza junto con Dioniso entorno al cacique Cúcuta, quien me ofrecía en lengua Barí, su arco y las flechas. Las mismas con las que se enfrentó a los malditos invasores, de la puta madre... y su corona. –Jajaja- reí- Esto sí que es un verdadero porro. Paisa, ¡Gracias por el detalle! Se lo abono a la cuenta manito – Yo Reía y el vértigo se apasionaba en mis entrañas… ¡Esto sí que es un verdadero cigarrillo paisa! – la cánnabis hizo lo suyo. Ahora que hablo con pajaritos, ¿será que me hago presidente? -pensé, Esa traba duró hasta la madrugada, y caí como piedra.
Al otro día bebí más agua pocha caliente, y lavé mi cara en un lavadero rodeado de plásticos negros.
Antes de partir, el escorpión me habló en privado y como muestra de su agradecimiento por haberle ayudado, me entregó un paquete el cual guardó con suma discreción en mi pretina – Por si acaso lo necesitás – replicó cerca de mi oído… ¿Este marica me va a besar? -dijé -Y lo empujé mamando gallo.
Yo había estado mucho tiempo apartado de las armas de fuego, no las recordaba con agrado y me incomodó un poco; sin embargo, no se sabía cuándo y según las instrucciones, realmente y muy posiblemente la llegase a necesitar.
Con ella en mi cintura, coqueteándole con su cacha al inocente mundo, retorno a mi existencia, la peligrosa y deseada sensación de poder.
- Metámonos por el Colsag, pasamos a los Caobos, rodeamos el centro en dirección a la playa y caminamos hasta el cementerio central, desde allí buscamos la manera de entrar. ¿De acuerdo CONDOR? – Nuevamente me mostraba su conformidad con su mudez, obligándome a reflexionar en ello -¿Para qué le pregunto si ya sé su repuesta? – por millonésima vez medité - Es mi amigo, por lo menos le tengo en cuenta y “Se lo debo”.
¡Hola a todos!
Soy una persona que siempre ha estado relacionada con el mundo del arte, específicamente en el área escénica, la coreografía y las aulas de clases; Sin embargo, debido a razones personales y económicas, me alejé de las artes y me adentré en actividades comerciales, creando proyectos, empresas y aprendiendo de mis experiencias. Hoy en día, he redescubierto mi pasión por el arte y comprendo que aún tengo mucho por aprender y crecer en este ámbito. Este espacio es una oportunidad para compartir mi experiencia y motivar a otros a seguir persiguiendo sus sueños. ¡Los invito a ser parte de mi blog!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario