Quiero expresar mi agradecimiento por haber decidido leer mis escritos. La escritura es una tarea que requiere años de dedicación, paciencia, pasión y amor, y el mayor premio es que alguien se tome el tiempo de leer lo que has creado. Este es mi legado, mi forma de compartir con mis hijos, las generaciones futuras y mis amigos, lo que he aprendido y lo que he experimentado a lo largo de mi vida. Gracias por formar parte de este viaje conmigo.
Datos personales
- Carlos Moncada Teatrocucuta
- cucuta, Norte de Santander, Colombia
- ¡Hola a todos! Soy una persona que siempre ha estado relacionada con el mundo del arte, específicamente en el área escénica, la coreografía y las aulas de clases; Sin embargo, debido a razones personales y económicas, me alejé de las artes y me adentré en actividades comerciales, creando proyectos, empresas y aprendiendo de mis experiencias. Hoy en día, he redescubierto mi pasión por el arte y comprendo que aún tengo mucho por aprender y crecer en este ámbito. Este espacio es una oportunidad para compartir mi experiencia y motivar a otros a seguir persiguiendo sus sueños. ¡Los invito a ser parte de mi blog!
sábado, 3 de enero de 2026
El Tanque, Cápitulo 7
Para quienes siguen mi historia... espero comenten y a partir de este punto me ayuden a socializarla. con amor a toda una generación....
Capitulo7
Escorpión me dió instrucciones insistente con nato acento paisa: ¡Parce! cuando llegués, evitá cualquier contacto con personas extrañas, no te extrañés, de nada porque nada es normal. lo mas común y aparentemente sensato, no lo es. evitá las camaras, no usés GPS, no pasés cerca a los barriles, no entrés a zonas con cita amarilla. ¡prestá atencion! Oo, Que nada delate tu posición. Alejate de las calles concurridas. no hablés de nada con extraños...¡DE ABSOLUTAMENTE NADA!. Mejor dicho... Vos sos un mudo viejo men – Y continnuaba, ignorando la presencia del viejo CÓNDOR tal como todos lo hacían; pero eso no nos importaba.
-Escucháme home, escuchá marica... cerca al antiguo monumento del indio, se esconden unos mocosos aparentemente inofensivos; Estan ahí durante todo el día y toda noche sin despabilar, semanas tras semana, 24/7; ¿entedés?, a lo que asentí con mi cabeza mientras susuraba -¡umh ju!-. Bueno parce, recordá que ellos no descansan, se relevan cada tres horas y así controlan el acceso al barrio. ellos controlan el barrio porque así controlan los cerros y quien controla los cerros, tiene el control de media ciudad.
si a vos te descubren alzá las manos y agachá la cara, ellos se te acercarán y te harán preguntas. Vos solamente tenés que decir que: necesitás hablar con el viejo… ¿Entendido? - en ese momento yo miraba el norte con ensueño -¿entendido? - preguntó mientras palmoteaba mi espalda.
· ¡Si señor!, No les digo más nada,solo que… necesito hablar con el viejo.
· ¡Una y otra, tras otra ves llave!,Aunque te amenacen y te muelan el cuerpo a palo, solo vas a decir...
· ¡El viejo!- repliqué
· ¡Excelente! ¡Muy bien! vas aprendiendo mas de lo que eperaba de un careniña como vos... Te va a doler el primer anillo.
· Gracias señor respondí y sonrreí
· ¡Hey llave!, Recordá que aunque creciste en ese lugar, no encontrarás nada igual a lo que creés haber dejado; a vos nadie te conoce.Todos son nuevos, completamente desconocidos y además peligrosos.
· Lo tendré presente, gracias por todo hermano.
· No tenés nada de que agradecerme… Suerte hermano, estaremos rogando para que no te vallás a chocar con las personas equivocadas.
“Y bien” ¡Ahora, ya estamos cerca al terminal! Esto parece un treinta y uno de diciembre con una gran variante en el festín sonoro. Los estruendosos estallidos, son coreados por boquillas de fusiles. Los cantos de las piñas [Granadas de fragmentación] retumban más sabroso que los viejos morteros mata suegras. Y los niños ya no salen a revolcar entre las cenizas y los escombros de los añoviejos quemados; como cuando de niños buscabamos sobras de pólvora sin activar.
Ingeniosos pícaros, diablillos inquietos, tomábamos aquellos totes para activarlos en las puertas de los vecinos gruñones o en las ventanas de las abuelas escandalosas. ¡Nooo! ¡Ya no! ¡Ahora no! En sus cuerpos, cruzados desde el hombro hasta la cintura bordeando la espalda, cuelgan más de mil cartuchos, un cinturón de proveedores cargados y hartas piñitas, muchas piñas, piñas, piñas¡Bom! ¡bom!… ¡Maldita herencia!…
En mi época de estudiante soñaba con ser un súper héroe. Mi mente reproducía con lujos y detalles a la realidad aquella imagen del guerrero Americano ofrecida por las películas. Junto a los demás chicos del barrio destrozábamos el orden de cualquiera fuera la casa en donde jugábamos, pretendiendo ser los protagonistas o villanos. - ¡usted no quiere morir! ¡No juego más!- y llorábamos por ello; ¡Claro! si en la televisión el protagonista se enfrentaba a mil hombres sin sufrir un solo rasguño… ojalá los malos productores y directores baratos hubiesen tenido la oportunidad de vivir la guerra en carne propia. ¡Malditos! que desconcierto, por lo menos nostos de niños fantaseabamos, pero ellos: los chicos de hoy lo viven día a día. Solo soñaba... solo me creía inmortal... ¡Bom!... ¡No juego más!
¡Mierda!… ¡CONDOR, los niños! ¡Ahí vienen los niños, creo que son esos de los que nos previno el paisa! Recuerde: solo tenemos que tranquilizarnos, alzar las manos y tendernos de bruces en el suelo ¡Miér...coles! Ese hijueputa paisa tenia razón. ¡Auch!. ¿por qué me pegan? ¡ay juepeuta! ayy no más... ¡Con el viejo! gritaba con desespero y mas duro me daban - ¿Quién es usted y qué mierda busca? - Matelo, negro. - Este hijueputa es amigo del imperialismo. - Matelo, hermano... matelo ya. - ¡El viejo! ¡El viejo!¡El viejo! ¡El viejo!
No sé con qué me golpeaban, pero dolía hasta la madre; tampoco me dí cuenta de cuántos eran ellos, pero de algo sí estoy seguro... ¡Eran bastantes!. No les pude ver las caras, todo el tiempo estuve besando el pavimento y cumpliendo con las indicaciones del paisa. Me daban duro y se movían a mi derredor preguntándome mil cosas las cuales ni escuchaba, ni quería entender, sentía temor por el CÓNDOR a él nunca lo habían golpeado, su piel era blanca y sin rasguños. Habían días en los que por bromear yo le decía. ¿Este toche es el propio carenalga de bebe! Y él, la propia hueva ni se inmutaba.
Nos golpearon tanto hasta que uno de ellos se apiado, me parece que fue el líder por que les gritó. -Ya párenla, déjenlo sano… Veamos qué es lo que quiere esta rata... !No¡ le gritaba a sus compinches, No me importa de dónde sea, al parecer es parte de la causa... Hace mucho los hermanos de la causa no asoman sus narices por aquí. -¡No importa les digo! persitia ante los reclamos de quienes reclamaban un trofeo de sangre y muerte con mi humanidad… ¿Alguno de ustedes alcanzó a escuchar qué quería? preguntó con autridad - Sólo. Le escuchamos decir... ¡el viejo! - ¿El viejo?... ¿Nada más?... ¿se la fumó verdad? ¡Haber déjenme verle la cara!... ¡Carajo!… Recójanlo… A este man hay que llevarlo al cerro. Díganle a la señora Olga que lo limpie y le dé algo de comer. Nosotros subimos más tarde.
Cuando conocí a Marcela, estuve secuestrado legalmente por el gobierno dos años, dos meses, dieciseis días. aquel día Fuimos capturados ciento veinte hombres de diferentes barrios y sacados por el ejercito, el CTI y la policia esa misma tarde de la ciudad. Los desgraciados armaron su circo mediatico, nos señalaron de alta peligrosidad y argumentaban un rescate de parte de nuestros supuestos compinches; la absurda y millonaria operacion, dejó en rídiculo a la fiscalía, debido a que los capturados por los cuales derrocharon un gran despliegue de dinero, eramos inocentes, y sbre todo probres y n habia recursos para la defensa. En ese operativo No hubo inteligencia, ni pruebas, ni investigación. pero ya la habian cagado, y el acto no podía bajar el telón. ¡Falso positvo y arriba la corrupción!
Los despreciables lagartos aún conociendo su error, se dieron pantalla a costa de nuestros nombres, sacaron pecho ante los medios de comunicación. Pisotearon nuestras vidas y nos colgaron una lápida en el cuello al acusarnos directamente de ser integrantes del brazo armado de la ultra derecha. Irónicamente tres meses antes de ello, debí romper un afiche de Castro junto al “Che” Guevara que colgaba frente a mi caba, cerca a la ventana, tambien debí quemar mis revistas con los titulares que anunciaban el poderío de un Chavez al otro lado de la frontera así como desprenderme de mi bandera del martillo y la Hoz.
Me vi obligado a cambiar la pintura roja de mi habitación que me identificaba como liberal y así como botar a la basura aquellos libros, collares, manillas cualquier objeto en mi dormitorio que delatara mi inclinación política. En ese entonces estaba encantado por aquellas ideolgías y porsupuesto debía ocultarlo para sobrevivir a la hecatombe que sucumbió a algunos de mis vecinos y amigos. Los libros me gritaban... ¡Libertad! Y supuse como todo soñador que el problema solo era parte del Estado y el mismo no nos daría la solución a ello.
sí me hubieran invitado a formar parte de algún grupo guerrillero, no lo habría dudado y supongo que con orgullo hablaría de revolución. Por suerte he sido un privilegiado de los errores del destino. Y no es que ahora me considere un antagónico a mis sueños, ¡No! Aun les considero, ahora más que nunca dignos; pero he podido degustar la vida en formas distintas en donde aquellas diferencias aparentemente irreconciliables convergen en una misma ilusión y deseo. Donde el fanatismo extremista oscurece el horizonte y nos impide ver más allá de nuestra posición radical que nos identifica como parte del polo el cual defendemos.
Tras rejas “en mi primer canazo” Por decreto natural, pensaba todos los días en mi destino, estaba petrificado ante el temor de verme caminando nuevamente por las calles y saludar de frente a tantos desconocidos que posiblemente fueran los encargados de dar fin a mi existencia.
Continuamente veía en las noticias, el cómo inició esta tragedia. La potencia del Norte constantemente era blanco de amenazas por parte de nuestros hermanos Venezolanos, quienes habían iniciado la campaña silenciosa en todo el continente de la “Revolución Bolivariana”. No es difícil imaginar la reacción de los representantes del poder quienes conspiraban para sacar del medio a la piedra en el zapato; revolución que poco a poco dejó de ser una insignificante molestia para luego mutar con su infección, en una mortal gangrena cuyo único remedio inevitablemente se resolvía en...¡extirpar o morir!
Que bueno que estás despierto. Con esta escasez de hombres no podemos darnos el lujo de perder un ejemplar como usted. - ¿Quién es usted? ¿En dónde estoy? desperté confundido - Una pregunta a la vez… No, no, no, “No señorito” ¡No se levante!… Quédese quieto… ¡quieto!… Bueno, esa herida va sanar… Casi lo matan. ¿Quién es usted? ¡Shiii…! Silencio… Déjeme ver… ¡Uhmm! Sí señor…¡Sí! Sí, sí... sus papás no lo creyeron; nunca lo creyeron; Aún así, deben estar orgullosos. -Vieja loca, ¿qué me está haciendo?
La señora me examinaba de pies a cabeza continuamente sin apartar el enorme tabaco de su boca. La habitación se hallaba oscura y silenciosa, las paredes eran de caña, lo deduje con facilidad debido a que entre los espacios se colaban lentamente y en silencio varios ases de Luz. Sus orejas eran largas y picudas, de ellas colgaban dos extraños pendientes artesanales con pepitas de diversos colores contrastando con una esfera brillante de mayor tamaño de la cual emanaban vivos colores entre verde y azul fluorescentes. Me sentía extraño y tenía escalofrío. Ella hablaba de mi familia y murmuraba como si rezara en un idioma extranjero - ¡Usted no conoce ami familia!- Le grité en vano pues la anormal señora ignoró como si nada mis palabras.
¿Cómo sigue el muchacho doña Olga? - Está delirando de fiebre. Con esta aromática se le pasará en menos de lo que canta un gallo. Ahora solo dejémosle descansar. - Se ve tan acabado, como si hubiese caminado toda la vida. Está deshidratado. Creo que el muchacho no ha probado bocado en una semana y si no estoy mal, se ha alimentado estos últimos meses con desperdicios en la calle.
Un hombre, cuyo timbre de voz delataba su avanzada edad, habló harto tiempo con la señora, me miró durante un fugaz eternidad sin decirme nada, no se atrevió a acercárseme y tal como apareció se esfumó.
¿Quiénes son los buenos? ¿Quiénes son los malos? ¿Quiénes somos?¿Quiénes? He jurado defender la vida, he jurado defender a mi pueblo ¡víctimas!¿Pero de qué? ¿ de quien? ¿ De nosotros? ¿De mí mismo?. ¡Darío! ¡Hermano mío!, Hermanito, llegaré al tanque y serás libre. Seré libre. No tendrás de qué preocuparte, no tendrás por que preocuparte por mí... ¡Todo habrá acabado!.
Hola, hola muchacho. - ¡Hola! - ¿Ya te sientes mejor? - Sí, gracias. - Llevas tres días dormido, pensábamos que no despertaría. - ¡Ah no! Eso no... ¡viviré! Gracias por la ayuda.Ahora tengo que irme. -¿Para dónde? Si aún estás enfermo, necesitas un medico. quédese tranquilo que ya mandamos llamar a alguno de sus hermanos. - ¿Quién es usted? -¿De verdad no se acuerda de mí? -¡No!.Discúlpeme señora, pero no se quién rayos es usted. -En cambio yo si me acuerdo de claramente, no has cambiado nada… mírame bien. -La señora cantaba y mostraba su rostro en diferentes ángulos cual modelo profesional arrebatándome sin autorización una chispeante sonrisa
¡Soy Olga! -¿Olga? -Para que le sea más facial recordar te daré una pista… soy la bruja O -¿La bruja O? ¿La bruja O? ¡Por Dios!, ¿Cómo ha hecho para...? Que pena que me vea en estas, pero usted entenderá... Yo no....he... -Tranquilo, relájese, relájese que debes descansar. - Pero el paisa me dijo que todos son nuevos, que no encontraría ni una sola cara conocida. -¡Ah!, No sé quien se el tal paisa pero eso sí es verdad. Una vez pasaron los años, cada cual voló he hicieron nido en otras partes. algunos regresaron con el tiempo por sus padres y otros estamos condenados a morir aquí, cosa que me alegra.
Y quien es ella. ¿Quién? -La muchacha de la foto. - Ella es Mi hija clara. ¿Tuviste hijas? -¿Cómo si tuve hijas? Ella se lo pasaba con uno de sus hermanos. Mírela bien. -¿La Chilí? - ¡Hace rato no me dicen así! – replicó una dulce voz al fondo de la casa. Allí estaba frente a mis ojos la Chilí. Mis sentidos estaban perturbados, la información en mis neuronas se bloqueaban al tratar de establecer una relación entre aquella computadora portátil ultima tecnología con la antigua commoder. Espectacular elixir a mis ojos. Seductora voz, fina,armónica, deslumbrante. ¿Quién lo creyera? Ayer me burlé en su cara y hoy su imagen recarga en mí, corpúsculos de vida.
La Chilí no se me acercó para nada pero la señora O, sí. – Disculpe señora, ¿cómo está mi amigo? – ¿Cuál? – Yo venia acompañado muchacho parecido a mí, pero de piel blanca ¿Dónde está? – Con usted no había nadie, bueno eso es lo que sé, porque aquí no trajeron a más nadie sino a usted - Intenté arrebatar mi cuerpo de la cama pero el mismo se resistió, Entonces lloré como un bebé – Por favor señora, ¿Dónde está el CÓNDOR? ¿Dónde está mi amigo? Desde que nos conocimos, él nunca se ha apartado de mi lado, él nunca me ha dejado solo, además no conoce esta ciudad, no es de por aquí , ayúdeme a encontrarlo - Esta bien, mañana por la mañana mando a unos chicos para que lo busquen, usted por ahora debe quedarse tranquilo descansando - Sus palabras no eran suficientes y Yo me desesperé y armé la pataleta del siglo. En un movimiento repentino la señora O me tomó entre sus brazos como mamá lo solía hacerlo y me tranquilizó.
Me contó chistes y anécdotas para romper el hielo ¡Y lo logró!. Conversamos cual si fuéremos los mejores amigos. Al parecer se había borrado de su memoria los insultos de un niño travieso que gritaba al paso ¡ahí viene la bruja con su engendro!. La señora se mostró amable y sapiente, departimos toda la noche y me sentí vivo. Es más, hasta fumé de su tabaco en tanto desempolvé información extraviada en los archivos de mi mente.
Infortunadamente, la pobre señora O siempre estuvo tan encerrada, que no tenía ni idea de las últimas noticias y cambios en el mundo. Desconocía la real suerte de nuestra ciudad ¡pobre!; No obstante, por suerte su humildad y noble apariencia salvaron la vida y la de su hija.
Al hablar de mi familia decidí no arrebatarle la alegría concediéndole la razón aunque pasara a kilómetros de la verdad. Ella afirmaba con certeza ciega que, ellos vivían en la Joya, un barrio popular al norte de Bucaramanga. Si su hija no le había contado nada… ¡por algo sería!. Ya bastaba con la tragedia de su pobreza y los dolores de cabeza que le dimos de niños como para arruinarle la poca paz.
¡Hola a todos!
Soy una persona que siempre ha estado relacionada con el mundo del arte, específicamente en el área escénica, la coreografía y las aulas de clases; Sin embargo, debido a razones personales y económicas, me alejé de las artes y me adentré en actividades comerciales, creando proyectos, empresas y aprendiendo de mis experiencias. Hoy en día, he redescubierto mi pasión por el arte y comprendo que aún tengo mucho por aprender y crecer en este ámbito. Este espacio es una oportunidad para compartir mi experiencia y motivar a otros a seguir persiguiendo sus sueños. ¡Los invito a ser parte de mi blog!
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